Autores
Nassir Sapag Chain
Fecha de publicación
2007
Revista
Contabilidad y Negocios
Volumen
2
Número
3
Páginas
42-45
Editor
Departamento Académico de Ciencias Administrativas
Descripción
Contrariamente a lo que muchos consideran, la evaluación de proyectos no debe ser clasificada como una técnica para la toma de decisiones, sino solo una herramienta que genera información para apoyar dicho proceso. En este sentido, es fácil observar cómo, basados en la misma información, algunos inversionistas optan por destinar recursos para un proyecto, mientras otros prefieren no hacerlo.
Además del costo de oportunidad de los recursos de cada uno, de sus estrategias de negocio, de sus expectativas o de su aversión al riesgo, influye, en la decisión de aceptar o no invertir, su percepción acerca de la validez de los antecedentes provistos por el proyecto. Esto sucede porque el informe de evaluación que se elabora corresponde a cómo se estimó el comportamiento futuro de una serie de variables que, en conjunto, constituyen el escenario que el evaluador consideró como el más probable desde su particular punto de vista, el que no tiene por qué coincidir con el del resto de los agentes participantes de la decisión: accionistas, gerentes o banco. Mucho menos coincidirá con la realidad que el proyecto realmente enfrente cuando se implemente, por la imposibilidad de la predicción perfecta.